El escritor imaginario del "boom" latinoamericano

En las épocas del boom latinoamericano de la literatura muchos países tuvieron su representación en grandes escritores, pero uno especialmente no estaba en el radar: Ecuador. ¿La solución?,  inventarle un genio de las letras que entrara a la lista. Conoce aquí la historia de Marcelo Chiriboga. 

Seguro te suenan los nombres de Gabriel García Márquez por Colombia, del peruano Mario Vargas Llosa y del argentino, Julio Cortázar, referentes de la literatura en América Latina. Sin embargo, hay un escritor quizás no reconozcas pero que ciertamente dejó su marca en la historia de la literatura latinoamericana: el ecuatoriano Marcelo Chiriboga.

Chiriboga nació en 1933, siendo el menor de tres hermanos de una familia de hacendados de la región andina del Ecuador. Años más tarde se convertiría en la cuota de este país en el boom latinoamericano, movimiento editorial y literario que invadió Europa y el mundo.

Según José Donoso, escritor chileno, "Marcelo Chiriboga, el más insolentemente célebre de todos los integrantes del boom, sus ediciones alcanzan millones en todas las lenguas, incluso en armenio, ruso y japonés: este ecuatoriano ha hecho más por dar a conocer su país con sus novelas, que todos los textos y las noticias publicadas sobre el Ecuador".

Y es así. Entre sus trabajos encontramos La línea imaginaria (1969) y Diario de un infiltrado (1973), piezas en donde -al igual que otros escritores del boom- plantea una mirada crítica de la situación política de su país y de América Latina, análisis que lo llevó a ser prohibido en su país y, en consecuencia, olvidado por sus compatriotas.

 

Pero, ¿cómo es posible que un personaje tan notable, haya pasado al olvido?

Simple. Marcelo Chiriboga, el notable escritor ecuatoriano del boom latinoamericano jamás existió en realidad. Al menos no en carne y hueso.

Chiriboga aparece por primera vez en El jardín de al lado del chileno José Donoso y luego en Cristóbal Nonato, obra del mexicano Carlos Fuentes.

Fue el mismo Fuentes quien, en una entrevista realizada por la periodista Milagros Aguirre para el diario El Comercio en el año 2001 dijo que, como no hubo un escritor ecuatoriano del boom, entonces junto a José Donoso decidieron inventar uno llamado Marcelo Chiriboga.

Este personaje aparece en muchas novelas de ambos novelistas. A veces enamora señoras, a veces se muere, otras veces resucita, convirtiéndolo en un personaje mítico de la literatura.

"Por lo menos ese favor le hicimos a Ecuador: le dimos un miembro del boom. Por ahí anda Chiriboga. Y, a lo mejor, hasta nos sobrevive”.

- Carlos Fuentes

“Lo invisible es algo que -por alguna razón- no se puede ver o no se quiere ver, pero que sin embargo existe, porque en Ecuador se escribe. No es afirmar algo nuevo”.

Agustín Cueva, crítico ecuatoriano.

Entonces, si en Ecuador se escribe, ¿por qué no tuvo notoriedad en el auge de escritores latinos? 

Según el escritor ecuatoriano Alejandro Moreano, se debió a un problema sociopolítico por el que Ecuador atravesaba, “…el analfabetismo, la escasa o ninguna cultura de las masas (aproximación al libro escrito) han alejado a éstas del escritor… El escritor latinoamericano debe dirigirse no sólo a quienes pueden escucharlo, sino principalmente a quienes deben escucharlo, a quienes debe hablar; para crear, en lo posible, las condiciones de la praxis, esto es, la conciencia de la opresión y, por ende, movilizar esas masas hacia sí mismas y sus problemas y, sobre todo, a las soluciones auténticas”.

Cabe resaltar que el personaje de Chiriboga tiene diferencias en sus orígenes e historia en las diferentes obras en las que aparece, pero su existencia responde a la invisibilidad de un representante ecuatoriano en el boom y a la situación de los autores ecuatorianos y latinoamericanos.

Si hay algo cierto sobre Chiriboga es que, como afirmó Carlos Fuentes, sobrevivió a sus creadores. Diego Cornejo Menacho reutiliza el personaje en la novela Las segundas criaturas, al igual que el director Javier Izquierdo en el falso documental Un secreto en la caja. 

En esta pieza, Izquierdo se vale de la narrativa documental articulando la historia de Marcelo Chiriboga desde una supuesta entrevista que se le hizo al autor en 1977, junto a testimonios de familiares y amigos, todo dentro del contexto político de Ecuador durante el siglo XX.