Las artes marciales mixtas en Colombia son territorio femenino

Alejandra Lara es una paisa de 23 años. En su hoja de vida está uno de los hitos de las mujeres en artes marciales mixtas (AMM): fue la primera colombiana en firmar con Bellator, la segunda empresa más grande de AMM en el mundo.

Alejandra llegó al mundo del deporte de combate desde muy pequeña. A los 4 años ya estaba lanzando puños y patadas voladoras porque su mamá, Jeny Mejía, la inscribió en karate. Años más tarde volvió porque siempre le gustaron los deportes de combate. Allí empezó su carrera competitiva y empezó a explorar el kung fu.

La peleadora colombiana llegó a las artes marciales mixtas gracias a su sensei, Nicolás Alvarado, quien le propuso una pelea femenina en un evento de esta disciplina. Sin experiencia aceptó y desde ahí hubo una conexión, un clic que tiempo más tarde la llevó a dejar sus estudios de licenciatura en pedagogía infantil y danza en la Universidad de Antioquia.

Alejandra no solo ama el deporte de contacto, también practicó nado sincronizado, en las Escuelas Populares del Deporte, y es apasionada de la acrobacia aérea, los libros, la música y el arte.

La deportista antioqueña de 23 años se siente referente, incluso desde antes de llegar a Bellator porque “no ha habido muchas mujeres peleadoras profesionales en Colombia”. En la actualidad hay solo dos en el extranjero.

Sin embargo, cree que eso le ayudó a escalar rápido, se siente pionera en las artes marciales mixtas, aunque no fue fácil porque “lo difícil es romper las barreras mentales que tiene mucha gente y demostrar que hay cosas que sí se pueden hacer”.


Su récord en artes marciales mixtas muestra un 7-1-0. Alejandra ha vencido a Monica León (nocaut técnico), María Aguero (nocaut técnico), Paola Calderón dos veces (decisión y sumisión), Janeth Alvarado (nocaut técnico), Lina Franco (sumisión) y Lena Ovchynnikova (sumisión).

Este último combate quizás ha sido uno de los más importantes de su carrera. Fue su primera salida fuera del país, en una de las empresas más grandes y no desentonó. Manejó todo el combate y cuando pudo, sometió a la ucraniana. Un premio al trabajo que lleva en el Gimnasio Lobo MMA, en donde están las peleadoras de UFC, Alexa Grasso e Irene Aldana.

Ahora, Alejandra espera por su segunda salida en la empresa. Hace pocos días firmó un contrato de larga duración y espera seguir dejando el nombre de las colombianas en alto en las artes marciales mixtas.